Hoy en nuestro Blog os vamos a contar las 10 ventajas de vivir en una residencia de mayores. Los tiempos y la sociedad han cambiado de la misma manera que se ha modificado nuestra forma de entender cómo afrontar la última parte de la vida de nuestros familiares mayores y, de alguna manera, la nuestra cuando llegue el momento de hacerlo.

Afirmar que el cambio se orienta en un sentido u otro, es un error que se comete muy a menudo. Ni todo va a peor irremediablemente, ni toda mejora de manera tan ostensible que nos lleve a olvidar fórmulas del pasado.

Es importante canalizar nuestra opinión en base a la realidad del momento. A día de hoy, pensar en una residencia como un lugar gris, cargado de tristeza al cual se acude para aparcar un problema, es una premisa obsoleta carente de toda realidad y certeza.

10 ventajas de vivir en una residencia de mayores

El concepto actual de residencia para mayores es el de atención y cuidado especializado y profesional, aquel que, por las circunstancias de nuestra manera de vivir, nos impide ofrecer a nuestros familiares, con el perjuicio que esto supone para su salud física y psíquica.

El hogar ha sido siempre nuestro refugio, el lugar donde la familia se reúne, convive y se colma de cariño. Pero llega un momento en que, por falta de recursos, condiciones o tiempo, los cuidados ante problemas de dependencia no son los adecuados. Entonces es cuando debemos recurrir a soluciones que permitan esos cuidados sin que suponga una merma en la calidad de vida del afectado, sino todo lo contrario, ofrecerle un futuro a corto plazo en un ambiente adecuado donde seguir viviendo atendido y feliz.

10 ventajas de vivir en una residencia de mayores

España un país que envejece

La población en España envejece. Alargamos nuestra esperanza de vida y, cada vez, nacen menos niños. Somos el país más envejecido de nuestro entorno y las perspectivas se encaminan a que la tendencia continúe. Es evidente que la pirámide se invierte y la base no tiene capacidad de atender las necesidades de la cúspide a la vez que las suyas propias.

10 ventajas de vivir en una residencia de mayores

¿Por qué vivir en una residencia para mayores?

Muchas pueden ser las razones que nos lleven a tomar la decisión. Ya hemos hablado de la falta de recursos o capacitación para continuar viviendo en nuestra casa y hacernos cargo de todo lo que conlleva. El cuidado del hogar y de nosotros mismos se puede convertir en una carga de tal calibre que ya no seamos capaces de dominar.

10 ventajas de vivir en una residencia de mayores

Hay muchas ocasiones en las que la ausencia de parientes dispuesto a ayudar en estas tareas indispensables son las que nos dirigen a tomar la opción de cambiar de vida y dirigirnos hacia una mucho más conveniente. Vamos a enumerar 10 ventajas de vivir en una residencia de mayores, en algunas de las cuales, seguro que ni siquiera habíamos pensado.

10 ventajas de vivir en una residencia de mayores

1.- Atención médica por parte de profesionales cualificados. Las Residencias son espacios vitales en donde se cuenta con la ayuda del personal médico especializado. Cada persona cuenta por sí misma y se le realiza un seguimiento continuo.

10 ventajas de vivir en una residencia de mayores

2.-Adaptación a todos los niveles de dependencia. No todos los mayores sufren el mismo grado de dependencia por lo que en una residencia se está pendiente de esta circunstancia y se cuenta con los medios y el personal adecuado para atenderla.

10 ventajas de vivir en una residencia de mayores

3.-Supervisión y compañía. Indispensable para todo ser humano no sentirse solo, menos aún cuando estamos en el último tramo de nuestra vida. Compañía de personas de la misma edad, con quienes compartir, y contacto con aquellos que trabajan por su bienestar a diario.

4.-Dietas adaptadas, atención psicológica, rehabilitación. No solo se ofrece el alojamiento al mayor, sino también un amplio abanico de atenciones facilitadas para conseguir su bienestar y calidad de vida.

5.-Sentirse como en casa y recibir visitas. No podemos olvidar los beneficios añadidos de las visitas de familiares y amigos, sin obligaciones y en un ambiente acogedor y seguro.

6.-Actividades ocupacionales. Mente y cuerpo sanos gracias a las programaciones periódicas de actividades adaptadas a ellos, que los mantiene activos y con ilusión. De esta manera también se estimula el aseo y cuidado personal, que parte de la propia persona por propia iniciativa al saberse en comunidad.

7.-Actividad y socialización. Por medio de talleres y otro tipo de actividades que los mantiene activos y le permite relacionarse y compartir en un entorno adecuado.

8.-Tareas para sentirse útiles. En muchos centros los propios residentes asumen una tarea dentro del mismo que induce al mantenimiento de la autoestima ya que se sienten útiles y participativos.

9.-Máxima autonomía. Los profesionales que trabajan en los centros son especialistas formados que conocen los medios y buscan la mejor manera de conseguir prolongar la autonomía de cada persona, de manera individualizada.

10.-Temporal o continuada. La elección y la libertad de decisión siempre está ahí, y para ello, el concepto de la residencia de mayores moderna, abierta y con oferta para todo tipo de opciones de vida.