El modelo de la atención centrada en la persona en las residencias del Grupo Villamor

La atención centrada en la persona también se interpreta como  un  modelo de atención para mejorar la calidad de vida de las personas mayores en situación de fragilidad o dependencia, situando el centro de atención en la persona.  Para ello es indispensable definir calidad de vida: se entiende como tal la percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y el sistema de valores en el que vive, y en relación con sus objetivos, sus expectativas, las normas y sus inquietudes.

Desde la perspectiva más integral teniendo en cuenta a la Administración Pública, se puede interpretar como un Modelo de intervención, aportando  un conjunto de técnicas e instrumentos que facilitan la intervención personalizada y orientada a la persona.

La atención centrada a la persona no es más que un cambio de perspectiva: no son las personas que se deben adaptar a los centros y servicios sino todo lo contrario, los entes públicos, los centros y servicios se han de adaptar a las personas para respetar así la individualidad y singularidad de cada uno de los usuarios de nuestros servicios.

A la pregunta ¿cómo nos gustaría que nos tratasen y cuidasen en una residencia? Tenemos que tenerlo claro: cada persona contestaría una cosa porque cada individuo tiene su percepción de lo que le hace feliz y necesita pero seguramente todos diríamos  “quiero sentirme como en casa“;  y ante esto,  hay que diseñar una red de servicios y actividades que se enfoquen en que la persona se sienta como en su propia casa: flexibilidad de horarios, liberación de sujeciones, comités de participación.

El fomento de la independencia y la promoción de la autonomía y el principio de individualidad,  y la capacidad de decisión , son los pilares básicos del modelo.

En las residencias del Grupo Villamor, estamos trabajando para implantar en nuestros centros el modelo ACP empezando por la formación de nuestros equipos, la adaptación de espacios en unidades de convivencia, las transformación en el modelo de gestión de los tiempos  y las rutinas así como un cambio significativo en la oferta de nuestros servicios.

La implementación  de la Atención Centrada en la Persona requiere dedicación, compromiso y una comprensión profunda del modelo. A través de la aplicación de estas claves, podemos transformar la forma en que cuidamos y mejorar significativamente la calidad de vida de las personas usuarias que viven en nuestras residencias.